VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Yo sí odio a MJ Montero porque odio a los mentirosos, a los sinvergüenzas y a los caraduras (los odios de la ‘chiki-portavoz’), por Víctor J. Hernández Bru.
Ayer ya os hablé ayer de la desagradable sensación que me ha hecho sentir el que una parte de mis compatriotas españoles se hayan levantado a protestar por el asesinato de una persona homosexual, pero que han dejado claro que sus protestas no hubieran sido las mismas si esa persona hubiera sido heterosexual, dejando claro que para ellos lo importante no es el asesinato sino la condición de la víctima.
De lo desagradable, la sensación ha desembocado directamente el asco al escuchar las valoraciones de la ‘chiki-portavoz’ del gobierno, MJ Montero, afirmando en referencia a Vox y a la presidenta del PP de Madrid, que hay partidos en España que no condenan el odio, la homofobia y la xenofobia.
Y lo ha dicho la portavoz de un partido que mantiene un pacto legislativo con EH Bildu, partido que justifica los asesinatos de ETA y que jalea los actos de violencia en el País Vasco; con Esquerra Republicana, que justifica y alienta los actos de violencia callejera y las agresiones a policías en Cataluña; y con ‘Unidas Pirrakas’, que justifica la violencia contra la policía y contra partidos como Vox y que además tiene en nómina a algunos de los que protagonizan estas violencias.
Ayer, pudimos escuchar el sonido de dos imbéciles que trabajan en un programa de bricolaje en la televisión pública catalana, definir un adoquín como un elemento que sirve para lanzárselo a la Guardia Civil.
Ni sobre estos tarugos, ni sobre EH Bildu, Esquerra o ‘Unidas Pirrakas’ y sus lazos con la violencia y el odio, se le ha escuchado ni una sola palabra a la ‘chiki-ministra’, como jamás se ha escuchado absolutamente a nadie de Vox hablar con odio a los homosexuales o a las personas de una raza diferente.
Pero MJ no tiene empacho ni vergüenza alguna a la hora de inventarse supuestos odios de Vox o de Díaz Ayuso, ni mucho menos tiene la categoría personal suficiente para lamentar o condenar las violencias de sus socios de gobierno.
Define el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la palabra ‘odio’ como “antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea”. Obviamente, el mantener una posición de antipatía por una persona no puede constituir un delito jamás, aunque este gobierno social-comunista se empeñe en que así sea. Obviamente, no queda mucho para que los tribunales se lo hagan ver. Mientras tanto, no tengo inconveniente en reconocer que yo sí odio a María Jesús Montero, porque odio a los mentirosos, a los sinvergüenzas y a los caraduras.

