#BLOGElRompeolas: “HACIA LA FELICIDAD SOCIALISTA POR DECRETO”, por Jose Fernández.
A pesar de sus desafíos y exigencias, tengo un extraordinario aprecio a la vida que vivo y no me veo en el umbral de desear la muerte por aspirar a venideras maravillas en otro plano existencial. Sí; pueden llamarme frívolo y materialista. No obstante, igual que Santa Teresa vivo sin vivir en mí desde hace unos días, porque aunque sigo esperando con ilusión la alta vida que iba a suponer esa “segunda modernización” que en junio de 2001 nos anunció la Junta del PSOE de Andalucía sin precisar el dónde, cómo y cuándo de la primera, acaba de llegar el presidente Sánchez a anunciarnos con gozo que la España de 2050 va a ser poco menos que el paraíso. Según este descomunal cantamañanas, dentro de 29 años viviremos en un país de superlativa prosperidad y admirable abundancia. El Dorado, Jauja, la isla de Utopía y Camelot van a ser como los suburbios de Calcuta en comparación con la España de dentro de unos años, porque él ha estado en el futuro, lo ha visto y ha vuelto, como la señora del anuncio de lejía.
Echándole morro, el Presidente Vidente daba su patada a seguir presentando con voz de tocino de cielo un plan de esos de cuentas de colores y espejitos, aliñado con el agua de fuego de la neojerga idiotizante: todo va a ser muy resiliente, muy transversal, muy ecogayfriendly, muy asertivo, muy sostenible, muy empoderador y muy feminoide de la pradera. La pera limonera. Me da hasta pena pensar que el advenimiento de esta Master Class de masturbación mental me va a pillar ya con una edad en la que uno no está para pensar en chuflas. Pero insisto en que no tengo intención de adelantar plazos y ofrecerme a acompañar a la parca en un paseíto al futuro, porque aunque la santa de Avila insista en que “Aquella vida de arriba, que es la vida verdadera, hasta que esta vida muera, no se goza estando viva”, yo espero que el trance me sea esquivo y que, ya si eso, pues que vayan antes los que están ahora deshaciéndose las manos aplaudiendo la milonga del caradura de Sánchez y que si pueden, vuelvan del futuro con pruebas. Pero de momento, creo que es más sensato quedarse en el presente y tratar de parar el golpe que se nos viene encima con un desempleo disparado y una deuda pública inasumible que, tal como lo ve uno, es lo más cierto que va a tener España en 2050.
Esto es algo que a lo mejor en otras zonas de España no es muy conocido, pero que en Andalucía hemos mamado a fondo: la felicidad socialista por decreto. Y es que hablar ahora de la España de 2050 tiene la musicalidad del fraude orquestado por un gobierno infame. ¿Quién no se acuerda de la “Andalucía, imparable” o de la “Andalucía, de lujo” que nos vendían a bombo y platillo los mismos que justo en ese momento estaban robando el dinero de los parados en ERES fraudulentos o se fundían fondos públicos en putas y cocaína? Miren; a estas alturas ya no nos vamos a escandalizar por nada y menos si el que está por medio es el farsante supremo de Sánchez. En todo caso, recuerden que la propaganda no engaña a nadie, salvo a quien se deje. Así que ustedes mismos.


