VÍDEOBLOG #Miedodequé: ‘Hodio’ a Pedro Sánchez, por Víctor J. Hernández Bru.
El tipo que gobierna en este país apoyado en un partido que apoya las acciones terroristas que cometía ETA, tiros en la nuca y coches bomba incluidos, y de los partidos independentistas catalanes que dieron un golpe de estado apoyados por violentos kaleborrokos; que está feliz al ser felicitado y alentado por representantes de las más repugnantes dictaduras totalitarias de este mundo, desde Venezuela hasta Irán, desde Cuba hasta Palestina o Líbano; que se enorgullece de levantar muros y trazar cordones sanitarios para aislar a los partidos que no defienden su caduca y temeraria ideología y que se jacta de reunirse “con todos los partidos menos con Vox”, dice que va a montar un chiringuito para evitar el odio en las redes sociales.
Y lo ha dicho poniendo odio con “H”, porque es así de inteligente, así de atrevido, así de imaginativo. Por que dice que se trata de una herramienta denominada Huella del Odio, para que quede claro que también odia al diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.
A estas alturas de la película, a nadie se le escapa que esta estupidez, totalitaria pero estupidez, tiene como objetivo fundamental, desviar la atención sobre el lodazal de corrupción y de políticas suicidas que son la piedra angular de su gobierno, la piedra angular y la piedra de molino que lleva colgada del cuello y que le está haciendo bajar a velocidad de vértigo hacia el fondo del mar electoral.
Pero aún así, no deja de ser la evidencia de cómo funciona la mente del social comunismo en general y de este psicópata en particular. Visibilizar y exigir responsabilidad a los que están detrás del odio. Vamos, como si el odio fuera algo raro, exclusivo de una especie de tarados que se salen de la normalidad.
Amén de que quien más odio ha sembrado en nuestra sociedad en los últimos siete años ha sido precisamente este espécimen, que no ha dejado de resucitar el momento de mayor odio entre españoles que fue la Guerra Civil, la realidad es que el odio, como el amor, son sentimientos normales, comunes, onmipresentes y además necesarios.
El odio es, según la RAE, “la antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea”. Es decir, es algo que sentimos todos y algún o en muchos momentos de nuestra asistencia y que es absolutamente necesario para que el mundo funcione. Todos odiamos y muchas buenas personas odian muchas cosas y a muchas personas.
Lo que pasa es que este tarugo integral ha hecho bandera de esta palabra como antes lo ha hecho de la resiliencia, la sostenibilidad o cualquier otra imbecilidad que se le antoje útil para engañar a los imbéciles que se dejan.
Las buenas personas odian el terrorismo y a los terroristas, la violencia y a los violadores, la delincuencia y a los delincuentes, el hambre en el mundo y quienes la provocan, entre otros los dictadores comunistas en diferentes países del mundo.
Y yo, concretamente, odio a Pedro Sánchez, a Pedro I El Falso – Pedro Chapote, porque es un tipo sin escrúpulos que está haciendo un daño irreparable a mi país y a la mayoría de mis compatriotas. No sé si este dictadorzuelo totalitario va a venir a detenerme por esto, pero si es así, lo seguiré odiando desde allá donde me confine.

