VÍDEOBLOG #Miedodequé: De cómo te tima el gobierno fiscal y laboralmente, mientras que tú crees que toma medidas para favorecerte, por Víctor J. Hernández Bru.
1 de enero. Como la gran mayoría, se levanta uno después de haber incurrido en algún exceso, cada año menos, por fortuna y por lógica. El cuerpo no está para alegrías, pero hay que aprovechar el primer día del año, comenzar con buen pie y, sobre todo, no incurrir en el error de pensar que el hecho de que el día sea festivo nos asegure un cierto período de desconexión: el día 2 ya es de curro y hay que estar al día.
No sin esfuerzo, lo confieso, logro calzarme las zapatillas y, tras realizar alguna que otra gestión propia de quien ha recibido en casa en la noche anterior, me pongo en marcha a ver si el Paseo Marítimo sigue en su sitio, porque el que está claro que no tanto soy yo mismo.
Como en el 100% de mis pobres experiencias de deporte en solitario, me acompaña la radio, esa vieja amiga, sin duda la más antigua que tengo, ésa que nunca falla. Practico eso que tanto me gusta que es el ‘zapping’ radiofónico, que me permite ampliar miras, contrastar y, en muchos casos, reforzar convicciones. Además de escuchar a Polvorinos y la edición de su blog dedicada a la entrevista con un piloto de la fuerza aérea española, doy un repaso por los informativos y, cáspita, observo que en todos ellos hay una noticia que también observo luego en todos los canales de televisión: todo lo que va a subir en este comienzo de año.
Suben determinados impuestos, sube la luz, sube el combustible, sube el transporte a pesar de que nos van a colocar un abono transporte nacional (o quizás no llegue nunca, como otras tantas cosas anunciadas por este gobierno) y suben también determinadas tarifas de telefonía, entre otras cosas.
Y, una vez más, vuelvo a reflexionar, mientras mis piernas se quejan de la combinación entre excesos nocturnos y valentías atléticas al día siguiente, sobre la facilidad con la que el social comunismo logra engañar a alguna gente, supongo que cada día menos, pero todavía muchísima, con subidas de sueldos y subsidios que, en realidad, tan sólo les hacen ser más pobres.
En mitad de esos pensamientos, escucho a una señora en una encuesta callejera, que se queja de que le vayan a subir la tarifa telefónica, a cada uno le duele lo que le duele, preguntándose por qué demonios han de cobrarle más, si no le van a mejorar los servicios.
Y he ahí el quid de la cuestión: que muy poca gente, en muy pocos foros, señala, señalamos que cada vez que el gobierno sube las pensiones, sube los subsidios y sube los sueldos de empleados públicos, como cada vez que sube el salario mínimo, en realidad lo que está haciendo es subir los costes de producción y, por efecto contagio, obliga a subir los costes de producción de toda la cadena de valor.
Es sencillo de entender, pero por alguna razón, seguramente muy relacionada con el entramado de manipulación social comunista de los últimos 45 años, mucha gente lo ignora y otros se niegan a ignorarlo. Si el Estado se dedica a subir sueldos, subsidios pensiones y todos los emolumentos que emanan de él, hace que sea más costoso todo lo que se relaciona con el estado, cuesta más. Pero además, eleva, por efecto contagio, los sueldos del resto del tejido laboral, con lo cual se eleva implícitamente el coste de producción de toda la cadena de valor.
La consecuencia es que todo cuesta más, porque requiere más recursos el producirlo. Pero hay otro efecto colateral más, mucho más perverso, y es que como se requiere mucho más dinero para pagar todas esas subidas, lo que se hace es subir los impuestos a toda la ciudadanía, parte de los cuales van destinados a pagar pensiones de quienes ya no producen, porque la hucha de las pensiones hace tiempo que está destrozada por las políticas socialistas que hemos sufrido en este país en este medio siglo.
Así pues, nos encontramos con gente muy contenta porque sus emolumentos procedentes del Estado, sean del tipo que sean, han subido un pequeño porcentaje, un 2 o un 4%, pero que en realidad son, por culpa de la elevación del nivel de vida, del IPC, del incremento generalizado de costes, un 6 o un 8% más pobres.
¿Tiene esto solución? Sin ningún tipo de dudas. Hay muchas soluciones, que van desde hacer extensivos los excesos de la Nochevieja al resto de días del año y así vivir en la ignorancia permanentemente hasta dar a conocer las perversiones que tiene este sistema social comunista que está destrozando nuestra economía, mientras algunos ‘apalomaos’ se creen que son más ricos con la ayuda del gobierno que los está, en realidad, esquilmando.

