VÍDEOBLOG #Miedodequé: El trolismo del subdelegado que no sería nada sin la complicidad mediática, por Víctor J. Hernández Bru
La prolijidad del líder sanchista, Pedro I El Falso – Pedro Chapote, experto en comparecencias sin preguntas y sin apenas una verdad, es otro de los deleznables comportamientos a imitar, imitados, por todos los aprendices de Pedro Chapote que el tipo ha ido colocando como sus hombres de confianza en todas y cada una de las provincias, unos como subdelegados del gobierno, otros como secretarios provinciales de su partido y en algunos casos, como el de Almería, compartiendo ambas responsabilidades.
José María Martín, por sus trolas conocido en determinados ámbitos como ‘Trolín’, hizo ayer de Pedro I E Falso, convocando a los medios a un desayuno de trabajo en el que el objetivo principal y diría que único era volver a prometernos y comprometernos un montón de inversiones, obras y plazos que ya ha adelantado en multitud de ocasiones, sin atisbo de verdad en ninguna de ellas.
Como subdelegado del Gobierno seguro, pero quizás también como secretario general del partido, Trolín es muy consciente de que el AVE no va a llegar a Almería antes de 2030, pero desde luego sabe que es absolutamente imposible que lo haga en 2027, que es cuando va acabar esta legislatura, siempre y cuando Pedro Chapote no decida prolongarla artificialmente y yendo más allá de lo que obliga la Constitución, que ya se ha saltado en multitud de ocasiones y se salta cada día al no presentar presupuestos ante las Cortes Generales.
Sin embargo, en un desayuno de trabajo con la prensa, que es una fórmula muy cordial y muy navideña, sobre todo cuando se trata de untar trolas en las tostadas o aderezar el zumo de naranja con mentiras y embustes, el mix de subdelegado y secretario general de su partido ha vuelto a comprometer la llegada del AVE en ese año en el que con un poco de suerte, España saldrá de la pesadilla socialista.
En todo caso, el amigo José María no ha hecho nada diferente a lo que ya hizo Óscar Puente, cuando aseguró que el AVE estaría listo para 2026, o sus antecesores, incluido el hoy presidiario José Luis Ábalos, que primero habló de 2023 y más tarde de 2025, año que, por cierto, está a dos días de concluir, sin que nadie en sus cabales pueda percibir atisbo alguno de finalización de la infraestructura y llegada de los trenes rápidos.
Pero incluso más desvergonzado que todo esto es el anuncio de que también en 2026 va a iniciarse la reparación de la desaladora de Bajo Almanzora, que lleva rota desde 2012, habiendo pasado desde entonces seis años de gobiernos populares y siete socialistas. Que un dirigente político, máximo representante del gobierno en una provincia, aproveche un desayuno navideño para colgarse como medalla el que su ejecutivo se vaya a poner a reparar una infraestructura tras siete años en el gobierno es una prueba de esa atonía social, ciudadana y mediática que permite tales comportamientos. Pero si esa infraestructura es, además, aquella que su propio partido prometió hace 21 años como la solución tras haberse cargado el trasvase del Ebro y el Plan Hidrológico Nacional, entonces la ‘performance’ queda mucho más cerca del recochineo que de la trola política.
Eso sí, nada de esto sería posible, ya digo, sin la necesaria colaboración de los medios de colaboración que no solo asisten a estos actos de propaganda trolera y sonrojante sin rechistar, sino que luego lo reflejan en sus páginas y programaciones como grandes logros por los que admirar al tipo que representa al partido que nos lleva prometiendo la misma trola desde hace siete años y que condenó a la provincia a la escasez hídrica y nos engañó con la alternativa de unas desaladoras que luego ellos mismos han tardado siete años en reparar cuando se rompieron; eso, en el mejor de los casos, en el caso de que ayer este señor nos haya dicho la verdad. Lo cual, atendiendo a su currículo, es bastante suponer.

