El presidente de la Fundación J. González habla en ‘Es la Mañana de la Libertad’ del impacto devastador de los retrasos en las obras del Paseo sobre los comercios locales
‘Es la Mañana de la Libertad’ ha vuelto este miércoles a las instalaciones de la Fundación J. González, con el respaldo de Panadería del Rosal, para abordar un asunto que inquieta profundamente a los comerciantes del centro de Almería: la situación del comercio en plena transformación del Paseo de Almería.
Ángel González, presidente de la Fundación, ha sido contundente al describir la realidad que viven muchos negocios locales: “Tenemos una preocupación inmediata por la situación del centro de Almería comercialmente. Ahora nos presentan unas obras que van a mejorar, pero que nos están reventando”. Según González, las campañas de rebajas tanto de invierno como de verano han quedado arrasadas por los trabajos, y las pérdidas alcanzan en algunos tramos del año el 50%.
El retraso acumulado en la ejecución de las obras agrava aún más la incertidumbre. “Para nosotros, el saber si vamos a estar en zona de guerra cinco meses o diez, lo cambia todo. Tenemos que prever compras, vacaciones, pagar nóminas, alquileres… y estamos muy preocupados”, afirmaba el presidente, quien también ha reclamado mayor transparencia por parte del Ayuntamiento. “Informar puntualmente de cómo va todo es esencial, ya lo hacen, pero antes no nos tenían informados”, ha dicho.
González ha revelado que algunos negocios del centro se están planteando incluso cerrar debido a la caída de las ventas. Mientras tanto, desde la Fundación se esfuerzan en lanzar iniciativas para sostener el tejido comercial: “Hoy hemos lanzado una promoción de 3×2. Necesitamos vender, necesitamos que se aprovechen de nosotros y que nos den un poco de aire porque lo necesitamos”.
Además, han puesto en marcha una original campaña con modelos amateur fotografiados en rincones emblemáticos de Almería, con el objetivo de vincular a la ciudadanía con el comercio local: “Queremos hacerles embajadores, que puedan traer clientes y que tanto ellos como sus invitados obtengan descuentos”.
Pese a todo, Ángel González mantiene la esperanza en un futuro mejor: “El futuro, cuando la obra esté hecha y terminada, es todavía más importante. Ahí nos tendremos que juntar todos, comerciantes y administraciones, para que esta sea una zona bonita, de fácil acceso y de la que nos sintamos orgullosos”.
Una llamada clara a la colaboración, a la empatía y al compromiso para que el centro de Almería no pierda su pulso comercial en medio de la transformación urbana más ambiciosa de los últimos años.

