VÍDEOBLOG #Miedodequé: Otro ridículo del PSOE: Mateo Hernández huyendo despavorido por la calle ante las preguntas de es Radio Almería, tras batir el récord de trolas por minuto, por Víctor J. Hernández Bru.
Con el hermano del presidente del gobierno procesado y la mujer del presidente imputada, con el fiscal general del estado procesado y el subdelegado del gobierno en Madrid y el secretario general de su partido en Extremadura imputados, con sus dos últimos secretarios de organización imputados, uno de ellos ya en la cárcel, ¿a qué no sabéis para hablar de qué nos convocó ayer el ‘insufi’ parlamentario andaluz del PSOE por Almería, Mateíto Hernández, conocido en algún ambiente como ‘Mataíto’ Hernández?
¡Bingo! De que la sanidad de Andalucía muy mal, que este verano está prohibido ponerse malo en Almería, que el 50% de los puestos sanitarios de este verano en el Hospital de Huércal Overa estarán sin cubrir, que el PP recorta en salud y que todo horrible, no como cuando gobernaba su partido, que las camas apiladas en los pasillos de hospitales eran de cartón piedra.
Mateíto batió, y esto tiene mucho mérito dado el partido al que pertenece, el récord mundial de mentiras por minuto en una rueda de prensa, porque el PP no sólo no ha recortado sino que ha aumentado en un 33% el presupuesto sanitario desde que gobierna, mientras que fue su partido el que lo recortó durante cuatro años seguidos, con MJ Montero – Sobaquillo Veloz al mando de las operaciones cuando gobernaba; y porque es imposible dejar el 50% de los puestos sanitarios de un hospital vacantes, porque aunque no se contratara a ni un solo suplente, cosa que es impensable incluso para un tipo con el coeficiente intelectual de Mateíto, las vacaciones de los sanitarios se dividen mínimo en tres meses (julio, agosto y septiembre), con lo cual el hipotético y falso descenso sería del 33% (¡¡¡Mateítooooo!!!).
Y lo peor, lo de que está prohibido ponerse malo, una gilipolluá que se le ocurrió a un sindicalista imbécil, valga la redundancia, y que Mateíto ha copiado siendo fiel a sí mismo y a su capacidad, insultando a los miles de sanitarios andaluces y almerienses que este verano estarán atendiendo en sus puestos a los que se pongan malos, mientras él refresca sus huérfanas neuronas y sus generosas lorzas en alguna de las magníficas playas de su pueblo.
Pero claro, Mateíto pensaba que el plan del día era contar ésas y otras muchas milongas sanitarias y a correr. Pero no. La primera pregunta, única que respondió Mateíto la hizo mi compañero Pepe Plaza de Canal Sur y fue a propósito de la fangosa y chapapótica situación que viven en su partido, a lo cual Mateíto respondió tirando de fax llegado de Ferraz: ellos son más limpios que el boletín de notas de Pedro Chapote en su máster y toman medidas, no como el PP. ¿Medidas, Mateíto? O sea que, a tener pringados a la mujer, al hermano, al novio del hermano y jefe del partido en Extremadura, al fiscal general, al subdelegado en Madrid, al ex ministro jefe del gobierno y a los dos últimos secretarios de organización, uno de los cuales ya está en la cárcel y que sólo fue expulsado del partido cuando ya estaba con un pie entre rejas, hace menos de dos semanas, lo llamas tú ser limpio. Sinceramente, no me gustaría comer en tu cas, por si acaso.
Y como luego incidí yo en ese y en otros caminos, preguntándole si recuerda algún ministro o algún secretario de organización del PP imputado, procesado, condenado o encarcelado, lo que hizo Mateíto fue salir corriendo, perseguido por un peligroso periodista que le iba haciendo preguntas incluso ya en plena calle, mientras él se defendía apretando el paso todo lo que sus generosas lorzas le permitían.
Y luego vino su jefe de prensa a decirme que no entendía nada de mi comportamiento. O sea, que nuestros representantes públicos, éste cobrando por encima de los 6.000 euros mensuales de mis impuestos, se hinchan a mentirnos y luego se niegan a responder a nuestras preguntas y, como los seguimos para que al menos queden grabadas todas las que les tenemos que hacer, para ver si luego se les cae la cara de vergüenza (en el improbable caso de que la tengan) por no responder, por no afrontar sus responsabilidades; y lo incomprensible es que les persigamos haciéndoles las preguntas que se niegan a responder.
¿Y la libertad de prensa, Antonio? ¿Y el derecho de la gente a que preguntemos a nuestros políticos y éstos respondan, Quesada? ¿Y el derecho a la información, Antonio? ¿Y la democracia, Quesada? ¡Pero, Antonio, a ti qué te voy yo a preguntar por todo eso, si sigues defendiendo a capa y espada al partido más corrupto en la historia de Europa!

