VÍDEOBLOG #Miedodequé: Queridos socialistas, ¿en serio todavía no os da vergüenza?, por Víctor J. Hernández Bru.
“Todo mi apoyo para Santos Cerdán. No hay convicto ni miembro del PP que pueda manchar su nombre. Los que difaman acabarán pagando sus mentiras. Fuerza, compañero”.
La frase, obviamente, no es mía ni actual. Es una frase que data del 24 de noviembre 2025, hace aproximadamente un año. Y el firmante, en redes sociales, es ni más ni menos que el secretario general de la Agrupación Local del PSOE de Almería, Juanfri Colomina.
Hombre, a ver, Juanfri no ha sido nunca el más listo de su clase, pero este grado tan rastrero de peloteo, esta inconmensurable e innecesaria sobada de lomo, este gesto de rodillerismo político casi sin parangón acaso requeriría de una explicación pública, de un posicionamiento del protagonista, de algún tipo de explicación que haga que el rubricante rebaje un poco el nivel de ‘tolilismo’ y ‘tancredismo’ que le han quedado acreditados.
Juanfri, vamos a hablar claro, es un ‘pelota redomado’, un chavalito salido de la factoría de Trolando Martínez en la Universidad de Almería, tras pasar por el torno de Rafael Quirosa en el mismo ámbito, siempre con la mirada puesta en el ‘medraje’ político sin miramientos.
Este perfil, perfectamente prototípico en la política en general y en la izquierda en particular, es ya de sobra conocido y se repite con dramática perseverancia en los actuales tiempos políticos. De hecho, sin necesidad de descender a estos subterráneos niveles de la política, donde se mueve como pez en el agua el sucesor y a su vez delfín de ‘Sobalecio’ Gutiérrez Salinas, encontramos una inconmensurable proliferación de políticos de todo tipo de niveles que han utilizado los últimos tiempos para gritar más alto que el de al lado su fidelidad incondicional a los tipejos más inmundos y miserables que se recuerdan en el noble arte de representar al ciudadanos, desde Ábalos hasta Cerdán, pasando por otros que están separados de éstos por un simple tiempo verbal en relación con la acción de la Justicia.
Desde las manos quemadas por el fuego de MJ Montero – Sobaquillo Veloz, hasta el compromiso inquebrantable del propio presidente del Gobierno, todos, desde el más cercano escudero de Pedro I El Falso – Pedro Chapote hasta el más ínfimo concejalillo, parlamentario andaluz o simplemente dirigente de agrupación local, se han llenado la boca de estiércol para defender a esta panda de desvergonzados chorizos, esputándonos a quienes ya adelantábamos este escandaloso final todo tipo de improperios, descalificaciones y acusaciones, equiparándonos a dictadores totalitarios, terroristas mercenarios y gentuza en general.
Nosotros los periodistas que ejercemos en libertad, así como los políticos opuestos que no hacían sino señalar la evidencia del géiser de chapapote estrellándose en el cielo socialista, hemos sido adornados con calificativos como fascista, machista, xenófobo, racista, facha o incluso nazi, por estos verdaderos chorizos que en una mano sostenían el diccionario de insultos variados y metían la otra en nuestros bolsillos.
Y lo mejor de esta costumbrista y esperpéntica escena de Valle Inclán es que ninguno de ellos tiene la más mínima tentación de pedir perdón e irse a su casa, por sus cabezas no circula fugaz y eléctricamente la idea de que ellos son tan miserables como los sinvergüenzas a los que han estado defendiendo.

