Sonia Ferrer, empleada de la panadería, destaca la cercanía con sus clientes y la apuesta por nuevas propuestas, en #TEMADELDÍACONPANADERIADELROSAL
Panadería El Rosal sigue conquistando a su clientela gracias a su equilibrio entre tradición e innovación. Sonia Ferrer, empleada con años de experiencia, asegura que su trabajo en esta cadena es tan gratificante como el primer día. “Llevo muchísimos años aquí y estoy tan contenta como siempre. Somos una panadería de confianza para nuestros clientes”, comenta Ferrer en los micrófonos de esRadio Almería.
La panadería se caracteriza por ofrecer una variedad que abarca desde panes clásicos hasta dulces innovadores. Según Ferrer, la clave está en escuchar a los clientes: “Nosotros somos una serie de panaderías y tenemos los mismos productos en todas ellas. Ofrecemos productos de toda la vida, pero no nos olvidamos de la innovación. Siempre estamos creando cosas nuevas para sorprender a nuestros clientes”.
Entre su amplio catálogo destacan los panes rústicos y montañeses, elaborados con recetas tradicionales, así como su oferta dulce, que incluye palmeras clásicas y nuevas versiones como las de pistacho, su última apuesta. “Los clientes nos piden cosas nuevas, y nosotros se lo damos”, señaló Ferrer.
Con este enfoque cercano y creativo, la panadería El Rosal no solo mantiene a sus clientes fieles, sino que también atrae a nuevos amantes del buen pan y los dulces únicos. Es este compromiso con la calidad y la innovación lo que continúa marcando la diferencia.

