La directora general de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico-Racial visita los poblados ilegales y no dice ‘ni pío’, se esconde de la prensa y centra el problema en el trato de los inmigrantes, obviando los problemas de ocupación ilegal, seguridad ciudadana y salud pública.
Una vez más, la extrema izquierda incrustada en el gobierno de España ha dado una nuestra de su complacencia ante los gravísimos problemas que la inmigración ilegal y los asentamientos ilegales están causando en este país. La directora general de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico-Racial del Gobierno de España, la podemita Rita Bosaho, ha visitado esta semana Almería.
Según una escuetísima nota de prensa de la subdelegacion de Gobierno, lo ha hecho para visitar los asentamientos ilegales que hay repartidos por la provincia y «analizar la situación desde una perspectiva de derechos humanos y especialmente de lucha contra la discriminación racial».
Una visita que se desarrolló entre el miércoles y el viernes y de la que los medios de comunicación han tenido conocimiento el propio viernes, para que a ninguno se le ocurriera tratar de coincidir con ella, hacerle preguntas incómodas o hacer seguimiento de su trabajo. De hecho, la subdelegación de Gobierno no ha remitido ni una fotografía de la directora general en esta visita: silencio y oscurantismo.
Según la nota, la propia Bosaho, ha afirmado que su presencia no está encaminada a aportar soluciones de un problema gravísimo de convivencia, ilegalidades y salud pública que viven los almerienses con la proliferación de estos asentamientos, sino “para dar a conocer el servicio de atención a las víctimas del Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial y su teléfono gratuito 900203041, con el fin de combatir la infradenuncia de la discriminación racial”.
Dicho de otro modo: Bosaho no considera un problema que inmigrantes llegados ilegalmente a España ocupen territorios que no son suyos y que, entorno a esa situación, crezca la inseguridad ciudadana (basta con ver el índice de sucesos en los núcleos de San Isidro y Campohermoso, por ejemplo) y los problemas de salud, por ejemplo con vertederos incontrolados junto a estos asentamientos; sino que el quid de esta cuestión es que a los ocupantes de esos poblados, que vienen en busca de un trabajo que proporcionan los agricultores y empresarios locales, se les discrimina.
La nota también describe que Bosaho ha mantenido reuniones con la Subdelegación del Gobierno en Almería, el Ayuntamiento de Níjar, la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía, Inspección de Trabajo, asociaciones de personas migrantes, asociaciones de empresarios y las entidades Cruz Roja Española, Cepaim y Andalucía Acoge, a los que agradece el apoyo prestado, sin citar absolutamente ningún contacto con partidos políticos que llevan denunciando años la situación o con asociaciones de agricultores y vecinos que sufren el problema, en una clara muestra de lo que este cargo («carga», en lenguaje inclusivo) público entiende que es el consenso.
Bosaho nació en Guinea Ecuatorial en 1965), es licenciada en Historia y lleva más de 30 años residiendo en España, siendo diputada por Podemos en representación de Alicante entre 2016 y 2019. En la ciudad alicantina se significó por su actividad en la Plataforma Feminista de la ciudad o en la ONG Proyecto Cultura y Solidaridad, así como por sus denuncias de discriminación hacia el colectivo inmigrante.

