La Cooperativa Agrícola San Isidro, ha presentado una máquina de última tecnología que calibra el tomate garantizando un determinado sabor para que cuando llegue al consumidor contenga siempre la misma calidad.
Hasta cuarenta fotos se le toman al tomate de esta variedad ‘Adora’ para calibrarlo con un sistema profesional de última tecnología. Su función es calibrar el tomate, a través de la programación de unos determinados umbrales para que den lugar a un único sabor.
Este método se había utilizado anteriormente en productos como cítricos y frutas de hueso, actualmente hay tan solo dos máquinas en Europa que hacen esta labor tan minuciosa.
El presidente de CASI, Miguel Vargas ha hablado de la apuesta de esta cooperativa: ‘Es hacer en la medida de lo posible todas aquellas líneas de sabor que vaya demandando el mercado y con estas tecnologías, que son muy caras, se puede conseguir’. El objetivo es ‘garantizar a todos sus consumidores que el producto le va a llegar en aquellas condiciones específicas con las que ha hecho su pedido’.
Asimismo Miguel Vargas ha explicado que este tipo de tecnologías ‘nos permite diferenciarnos de otros países que también producen tomate’. A CASI le avalan 75 años en el sector y a ahora a toda esa experiencia ‘le añadimos las nuevas tecnologías para darle la mejor garantía al consumidor’.

