El recién nombrado alcalde explica la negociación política, la reestructuración de competencias y los planes para garantizar la legalidad y estabilidad municipal
Garrucha cuenta desde ayer con nuevo alcalde. Álvaro Ramos fue investido en un pleno extraordinario tras la renuncia de Pedro Zamora, culminando así el pacto de alternancia acordado al inicio del mandato entre PP, Garrucha con la Gente y Vox.
La votación salió adelante con el respaldo de estas formaciones, pese a la incertidumbre de los últimos días y al cambio de posición de UCIN. Ramos asume la Alcaldía para los próximos 14 meses con el objetivo de garantizar la estabilidad institucional y reforzar el control económico municipal, ante la inminente llegada del informe de la Cámara de Cuentas.
El nuevo regidor ha anunciado una reestructuración mínima de competencias y ha apelado a la unidad para “restituir la ley y el orden”, iniciando una etapa que, asegura, estará marcada por la transparencia y la responsabilidad.

