La autoridad encargada de mantener el orden público en Almería los califica actos pacíficos y no responde a la pregunta de si los españoles tenemos derecho a que se celebre l Vuelta
El subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, ha protagonizado unas polémicas declaraciones al ser preguntado por los incidentes que obligaron a suspender varias etapas de la Vuelta Ciclista a España, después de que grupos radicales boicotearan la prueba deportiva.
Lejos de condenar con firmeza lo sucedido, Martín afirmó que España es “una democracia sin duda” y que nuestro país es “un referente en garantía de derechos humanos”, desviando la cuestión hacia el conflicto en Gaza y el papel internacional del presidente Pedro Sánchez. Un discurso que poco o nada tuvo que ver con la pregunta planteada: si resulta democrático permitir que minorías violentas impidan la celebración de un evento deportivo seguido por millones de españoles.
El subdelegado insistió en que estaba “a favor de los derechos constitucionales de manifestación y reunión libre y pacífica”, pero en ningún momento condenó la violencia de quienes lograron paralizar la Vuelta. Al ser preguntado de manera directa si los españoles tenemos derecho a que se celebre la prueba ciclista, Martín se limitó a decir: “Ya he respondido”, y finalmente, tras la pregunta del director de esRadio Almería, Víctor J. Hernández Bru, zanjó con un ambiguo “bueno”.
En otras palabras, la máxima autoridad del Gobierno en Almería para garantizar el orden público no solo evitó defender con claridad el derecho de los ciudadanos a disfrutar de un evento deportivo de primer nivel, sino que amparó bajo el paraguas de “manifestaciones pacíficas” unos actos que fueron todo lo contrario: un boicot organizado que terminó privando a la afición española de la mayor cita ciclista del año.

