VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Una vergüenza de profesión, mayoritariamente vendida desde hace años a la izquierda, por Víctor J. Hernández Bru.
Soy periodista. Lo soy porque tengo vocación de informar. Y por eso estudié periodismo en Madrid entre los años 92 y 97. Y luego hice dos programas de doctorado, uno en Ciencias de la Información y otro en Humanidades por la rama de Historia. Y me doctoré. Y luego hice dos másteres relacionados con el periodismo, además de otro en Administración y Dirección de Empresas.
Y aunque también soy empresario, pequeño empresario, autónomo desde hade 27 años, de lo cual me siento muy orgulloso, porque estoy convencido de que sin empresarios no hay prosperidad ni libertad, de que sin empresarios sólo hay sociedades subsidiadas y rendidas al poder totalitario, mi verdadera vocación es el periodismo.
Y lo digo, repito el término, con mucho orgullo. Porque durante estos 27 años, los mismos que llevo siendo autónomo, habiendo pasado creo que por todas las ramas de la comunicación, fundando y gestionando varias empresas dedicadas a ello, he sido siempre un periodista libre. Con ideas, pero libre. Porque tener ideas y defenderlas no es, ni mucho menos, estar rendido a los poderes que comparten parte de esas ideas. Y digo, deliberadamente, “parte de esas ideas”, porque no hay ninguna institución, ningún partido, ningún político que comparta la totalidad de las ideas que yo defiendo. Por eso no he estado nunca ni creo que vaya a estar afiliado a nada de eso.
Y como periodista absolutamente libre; libre para criticar la mentira, el subsidio, la compra de voluntades y las eternas e impenitentes manipulaciones de la izquierda; libre para criticar las políticas de género y la cobardía secular del PP; libre para criticar los mesianismos y excentricidades de Vox, por ejemplo, en relación con las vacunas; libre en definitiva para dar mi opinión y ser crítico con todos cuando creo que debo serlo, aún estando orgulloso de ser periodista, reconozco al mismo tiempo que me da mucha vergüenza y asco la politización generalizada que la izquierda ha conseguido tanto en los propios medios como en las asociaciones que deberían reunirnos a los profesionales en nuestra propia defensa.
Ilustro estas líneas con dos imágenes: la de la famosa rueda de prensa en plasma de Mariano Rajoy, que la gran mayoría de la prensa usó para criminalizar al presidente del gobierno; y la de Pedro I El Falso-Pedro Chapote, haciendo exactamente lo mismo, convocando a los medios a distancia para algo tan crucial como comunicar su futuro, hecho ante el que la gran mayoría de medios y asociaciones no han dicho esta boca es mía.
Pero, yendo de lo anecdótico a lo general, resulta que el tipejo que ostenta la presidencia del gobierno en la actualidad acaba de afirmar, con la ovación cerrada de todo el rojerío totalitario y antidemocrático, que hay que hacer cosas para controlar a la prensa, que hay medios buenos y medios malos y que la prensa digital mal y muy mal. Y ha iniciado una cruzada contra los bulos. Y lo ha hecho el tipejo que mantiene que Feijoo tiene una estrecha amistad con un traficante al que no ve hace décadas y de lo cual solo hay el testimonio de una foto; y que acaba de sostener, él y su gobierno, que a la empresa en la que trabajaba su mujer le dio una subvención la Junta de Galicia cuando Feijoo era presidente, mentira por la cual ya se ha disculpado el panfleto trolero de la izquierda que lo publicó, pero no el gobierno; y que ha emitido todo tipo de trolas, puntualmente desmontadas una por una sobre la presidente de la comunidad de Madrid, la señora Ayuso.
Y mientras, los medios que viven de la sopa boba de este gobierno, que encima dice que ahora va a controlar más la publicidad institucional, como si no lo hiciera ya al cien por cien, le aplauden esta declaración frontalmente en contra de la libertad de prensa y de la democracia, mientras algunos compañeros, aquí en Almería, escriben artículos ovacionando también a Pedro Chapote y hablando, ‘manda huevos’ de prensa libre, cuando ellos no son capaces de hacer ni una pregunta a los políticos del PSOE que cada día nos mienten en ruedas de prensa y, es más, se enfadan cuando nosotros, los que sí creemos en el periodismo de verdad, sí preguntamos y dejamos en evidencia a los políticos que nos intentan engañar. ¿Tengo o no razones para, estando orgulloso como estoy de ser periodista, estar muy asqueado de aquello en lo que la izquierda ha convertido a mi profesión?

