VÍDEO BLOG #Miedodequé?: La lista de Adriana: lecturas y consideraciones, por Víctor J. Hernández Bru.
Pues ya tenemos aquí la lista de Adriana; al menos la lista provisional, la propuesta de la candidata, que no sabemos muy bien de dónde ha salido, puesto que ella misma, tras ganar las primarias, advirtió que iba a haber unas segunda primarias para elegir al resto de los candidatos, una idea irrealizable, descabellada, inédita, absurda, que podía tener con ella comandando un equipo de gente que no la quisiera como líder, pero que ella insistía en que iba a ocurrir.
No creo que haya sido así, pero el caso es que Adriana ya tiene su lista de 30, 27 candidatos y tres suplentes, que el sábado se filtraba a algunos medios de comunicación, entre ellos a nosotros, que lo publicábamos resaltando que no es una lista aún oficial.
Eso sí, aunque no sea oficial, tiene pinta que llegará a ser definitiva, tal cual o con muy pocos cambios. Y ya se pueden sacar algunas conclusiones importantes. Para empezar, que se trata de una lista de grandes desconocidos, de una mayoría de personas sin experiencia ninguna en la gestión política y muchos de ellos en la gestión en general, que evidencia que las grandes figuras del socialismo almeriense no quieren ir en el mismo listado que Adriana, más que nada porque todo el mundo en el partido sabe que es una candidata destinada a empeorar los ya pésimos resultados de hace cuatro años y porque casi nadie cree en ella.
Entre los 30, nombres como los de Alonso Guerrero, Manuel Vallejo, Rocío Fernández, Raúl Enríquez, Carmen De la Paz, José Fernández Mañas, Azahara Martínez, Álvaro Castro, Mar López, Ignacio Ramos, Isabel Mondéjar, Chaker Idrisi, Belén Moya, Vania Arikipa, Socorro López, Carmen Rubio, Ana Baeza, José Cadenas y Emilia Jiménez; es decir, de 30, 19 auténticos desconocidos e inexpertos en las labores políticas y de gestión.
Y junto a ellos, alguna vaca sagrada en puestos de imposible salida, como Clara Inés, Eusebio Villanueva, José Antonio Alfonso y ese periodista siempre a la sombra y a sueldo de partidos, JAMS; así como mi amigo Paco Díaz Casimiro. 19 más cinco, 24. Quedan seis puestos. Seis puestos para la propia Adriana y sus dos lugartenientes de confianza, Juanfra Colomina y Amparo Ramírez, que son todo lo que le queda Adriana del actual grupo municipal socialista, a los que sumar a dos jóvenes más, Sole Martínez y Fátima.
Ah, y falta uno: falta el número 8, el puesto de la lista que puede ser en el que esté el quid de la cuestión, el que esté tambaleándose, porque seguramente el 9 será difícil que salga y el 7 está asegurado. ¿Y para quién es ese puesto indefinido, inconcreto, que no está seguro de que será concejal y volverá a percibir el sueldo de 3.000 euros al mes durante cuatro años? ¡Bingo! El abogado; no, no ese que no sé qué colgado, no; el abogado que afirmaba en un pleno que el que te okupen la casa no supone que te quiten la propiedad sino sólo el uso. ¿Es ésta la peor venganza que se esconce tras la lista, la de hacer sufrir a Ruano, por lo que sea, hasta la noche del 28 de mayo? Veremos.
Eso sí, del aparato del partido, de la Agrupación Provincial, de los hombres de Espadas en Sevilla o de Juan Antonio Lorenzo en la calle Pablo Iglesias, nada de nada, ni rastro. Por supuesto, nada de Noemí Cruz, que era la candidata elegida por Lorenzo; y nada de Carmen Aguilar, la compañera de Adriana en el grupo municipal a la que, a la desesperada, logró convencer Lorenzo para que Adriana no ganara sin al menos disputar primarias.
El caso es que no hay más, no hay ni una sola persona de gestión, de experiencia, de ideas, de estrategia. La lista que presenta Adriana Valverde no es más que eso, no es más que las personas que, a duras penas, han logrado reunir Adriana y sus dos lugartenientes, con Sobalecio mirando de reojo desde algún restaurante caro de Madrid, para ir en la lista de todo un PSOE a una capital de provincia.

