VÍDEO BLOG #Miedodequé?: A Sobalecio no le da vergüenza de nada, cosa que ya era evidente antes de que lo reconociera, por Víctor J. Hernández Bru.
He de confesar, aunque es ciertamente baladí puesto que es algo que ya sabéis, que hacía bastante tiempo que tenía anotado en la agenda acudir a alguna comparecencia de prensa del diputado Sobalecio Gutiérrez Salinas. Las salidas de pata de banco de ‘Forrest Pan’, del #diputadotectónico, son algo que a cualquiera, máxime a cualquier periodista, apetece disfrutar en vivo y en directo.
El viernes, por fin, los horarios y las agendas hicieron posible tal encuentro y, la verdad, tal y como podéis ver en el vídeo íntegro en nuestra web y redes sociales, el reencuentro no defraudó. Para Sobalecio tenía preparadas varias preguntas y, aunque unas con más y otras con menos ‘arte’, todas sus respuestas tuvieron su ‘aquél’.
Nuestro diputado ocioso favorito me dijo, con total naturalidad, que el gobierno no tiene que sentarse con los convocantes de la huelga del transporte porque no son mayoritarios, o sea, que se fastidien las empresas cuyo producto está sin trasladar y los ciudadanos que están desabastecidos, porque el gobierno ha decidido con quién y con quién no se sienta; que hay que respetar el derecho a la huelga y que el artículo 315.3 del Código Penal que se derogó en abril gracias a PSOE y Unidas Pirrakas está bien derogado, dejando sin penas de cárcel las acciones de los piquetes, es decir, que para él derecho a huelga y coacción violenta de piquetes es la misma cosa; que lo de que en verano ya nos recomendaba el gobierno poner la lavadora por la noche y en enero y febrero se encadenaron subidas del IPC del 6.2 y 7.4%, antes de la guerra de Ucrania, es baladí, porque la culpa de todo sigue siendo de Putin, que no inició la invasión hasta la última semana de febrero; y, preguntado por las pruebas en las que los ministros sustentan que la huelga está impulsada por la extrema derecha, respondió que no lo sabe, que no tiene ni idea. Por cierto, una respuesta que hubiera sido correcta para cualquiera de las seis preguntas.
Y luego le pregunté, por un lado, por cuál de los 32 puntos del acuerdo PP-Vox en Castilla León le parece fascista o de extrema derecha, entre ellos, igualdad ante la ley de los ciudadanos, el desarrollo de infraestructuras, la lucha contra la pobreza y la exclusión social, la función pública moderna, la exigencia de una EBAU única en todo el territorio nacional, política de apoyo a las familias, defensa de nuestros intereses ante la UE, reivindicación de la historia común, el compromiso por el mundo rural. Su respuesta fue no ser capaz de citar ni un solo punto programático, ni una declaración textual de Vox vinculados con la extrema derecha, pero que sí, que son de extrema derecha, porque sí, porque yo lo valgo, porque hoy es hoy.
Y a raíz de ello, tuve a bien leerle los nombres de Germán González López, Enrique Casas, Vicente Gajate, Fernando Múgica, Francisco Tomás y Valiente, Fernando Buesa, Juan María Jáuregui , Ernest Lluch, Froilán Elespe, Juan Priede, Joseba Pagazaurtundua e Isías Carrasco, todos ellos socialistas asesinados por ETA, la organización a la que defiende, justifica y de la que emanan algunos de los miembros de EH Bildu, socio de gobierno del propio PSOE hoy por hoy en España. Así pues, en referencia a aquello que ha acuñado su partido, lo del #PactodelaVergüenza, sobre el acuerdo en Castilla León entre PP y Vox, le pregunté qué cosa le daba más vergüenza, si el pacto entre estas dos formaciones o el que su propio partido gobierne apoyado en quienes asesinaban a sus compañeros. La respuesta del #Tectónico fue sublime: “¿A mí no me da vergüenza de nada?” ¿Alguien lo dudaba?

