Loquilandia se convierte en un gran festival familiar en Huércal de Almería
Cientos de familias participaron en la quinta edición del Viva Boom Fest, con más de cien actividades que combinaron arte, juego y valores como la inclusión, la sostenibilidad y la convivencia
Este fin de semana se ha celebrado la revolución de las familias. Esa que empezó hace cinco años y que desde entonces ha convertido mayo y el Parque Loquilandia en una cita casi sagrada para cientos de familias que regresan cada año y que han visto crecer a Boom, el alma del festival, al mismo tiempo que crecían ellas. “Llevamos viniendo a Viva Boom Fest desde la primera edición. Este lugar es nuestra casa y sentimos que es un punto de crecimiento en muchos sentidos para toda la familia”, explica Cristina González, una de las madres de este festival, organizado por el Ayuntamiento de Huércal de Almería y las empresas, Aguacates con Tomate y Crash Music.
Más allá de la programación —más de cien actividades entre talleres, conciertos, danza, circo y juegos—, Viva Boom Fest propuso este año algo que atravesaba toda la experiencia: un recorrido por los cinco mundos del parque. Cada mundo estaba cargado de mensajes, símbolos y propuestas que homenajeaban los valores que dieron origen al proyecto. La solidaridad, la diversidad, la inclusión, la sostenibilidad y la mirada al futuro aparecían en el parque, no como decorado, sino como arquitectura de todo lo que ocurría a su alrededor. Por su parte, desde el Ayuntamiento, se refuerza el hecho de que «el éxito de este formato consolida a Huércal de Almería como referente del ocio familiar en la provincia y a Loquilandia como el mejor punto de encuentro para todas ellas», explica Ismael Torres, alcalde de Huércal de Almería.
Durante el fin de semana, las familias han construido juntas la ciudad del futuro. Hubo mensajes de paz, amor a la familia y de respeto, plasmados en la cuerda de los deseos que colgaba entre los árboles. La cápsula del tiempo del festival quedó sellada con cartas y fotos depositadas por las propias familias, una caja que se enterrará y que se recuperará en unos años. “Hemos constatado que las familias se sienten parte de la experiencia y cada vez es más evidente cómo todos los miembros se involucran en la programación. Este es también un momento de conocer y darse la mano con otras familias. Para nosotras ese es el éxito del festival”, explican desde la organización.
El circo que tomó el parque
Uno de los momentos más celebrados llegó de la mano de la compañía valenciana La Finestra Nou Circ, que recorrió el parque de manera itinerante con Pilots, su espectáculo galardonado con el Premio FETEN 2025 al Mejor Espectáculo Itinerante, el reconocimiento más importante del panorama nacional de artes escénicas para niños, niñas y familias. Unos excéntricos pilotos a bordo de un original vehículo a pedales irrumpieron entre el público mezclando acrobacias, malabares y clown en una carrera disparatada que convirtió cada rincón de Loquilandia en un escenario.
Triguiñuelas sumergía a las familias en el folk castellano de raíz. El trío, formado por tres mujeres comprometidas con la tradición, desplegó su propuesta de violín, guitarra, voces y percusión ante un público que encontró en su música algo que va más allá del entretenimiento. Triguiñuelas recordó que hay una identidad que merece cuidarse y transmitirse. El escenario se llenó de rock y diversión gracias a las actuaciones de los grupos Quimirock y Happening, cuyas canciones conectan directamente con la crianza y la educación en valores. Los Agro, los expresivos artistas performáticos almerienses, desplegaron sus atrevidos delirios musicales poniendo a todos los miembros de la familia a bailar para despedir la edición por todo lo alto.
A lo largo del fin de semana, las familias han disfrutado de talleres de circo, danza con bebés, coro, manualidades en inglés, creación de animales con arcilla silvestre, y narración oral, entre muchas otras propuestas. El parque fue, durante horas, una ciudad paralela con sus propias reglas.

