VÍDEOBLOG #Miedodequé: Razones por las que lo de Vito Quiles sí es periodismo y lo que hace la gentuza zurda sí es falta de respeto, por Víctor J. Hernández Bru.
El Juzgado ha archivado la pantomima ésa de denuncia que la mujer del peor presidente de la historia de España, Begoñe Gómez de Chapote, había presentado contra el periodista Vito Quiles por agresión, a pesar de que el único testimonio gráfico o prueba que existía lo que mostraba era a dos charos colegas de Begoñe agrediendo al propio informador.
De manera que esta gentuza zurda, que nos lleva intentando, y en muchos casos consiguiendo engañarnos desde hace medio siglo, pretendía hacer pasar como agresión, falta de respeto o acoso el que un periodista le haga preguntas por la calle a la mujer del presidente del gobierno que está imputada y procesada.
Vamos, que el querer contrastar las informaciones de por qué esta señora obtuvo cargos en empresas y universidades que no eran propias de su conocimiento, preparación y titulación, por qué hizo negocios privados desde la oficina del Gobierno de España instalada en La Moncloa, de por qué disfrutó de personal propio del Gobierno para esos negocios, de por qué se relacionó y ganó dinero gracias a empresarios que luego recibían dinero público, o sea, querido oyente/lector, tuyo y mío, por parte del propio Gobierno que preside su marido… repito, intentar contrastar todas esas informaciones que están en la sociedad, en los medios de comunicación y también en procedimientos judiciales, es dibujado por esta gentuza izquierdista e izquierdosa como una falta de respeto o un acoso.
Y fíjate, querido oyente/lector, que a mí lo que me parece es que son ellos los hijos de mala madre, los ministros, los familiares de miembros del gobierno que se lo han llevado presuntamente muerto, los pseudoperiodistas y pseudomedios que nos han intentando engañar sobre todo esto y sobre todo bien pagados con nuestro propio dinero por el propio Gobierno, son todos ellos, repito, los que nos han estado faltando al respeto.
Pero no; no nos han faltado al respeto con una preguntilla por la calle como hace el periodista Vito Quiles. No. Ellos nos han faltado al respeto robándonos, riéndose de nosotros, poniéndose ricos mientras nos fusilan a impuestos para poder ellos ser todavía más ricos, insultándonos mientras se llevaban todo el resultado de nuestro trabajo.
Ellos son los que nos faltan al respeto y los periodistas somos, como Vito Quiles, los que tenemos la obligación moral y profesional de acorralarlos con la poderosa herramienta de la pregunta y el incontestable instrumento de la verdad. Y sí, si no hacemos esto, nos convertimos en cómplices como son aquellos a los que ellos les pagan, o cómplices por la vía de la contemplación.
Vito Quiles es un periodista por muchas razones. Lo es porque se ha formado durante toda su vida para ello y durante esa formación ha aprendido, es evidente esto que yo estoy relatando: que el periodista no puede conformarse con la mentira, con el engaño, con la corrupción; que tiene que ir a preguntar allí donde pueda obtener alguna información. Y ojo que la ausencia de respuestas, el poderoso corriendo perseguido por un micrófono ya es una contestación.
Y como ya dije hace algunas semanas, sin el periodismo, esta sociedad estará aún más a merced de toda esta gentuza y otra muy variada, de los que nos engañan, de los que nos atracan, de los que nos utilizan, de los que nos manipulan. No sé si el periodismo es el cuarto poder, un contrapoder o simplemente un control o un escrutinio del poder. Pero se le llame como se le quiera llamar, el periodismo tiene como principal función ésta: la de contar cosas, para lo cual es fundamental preguntar y, sobre todo, preguntar al poderoso. Y más aún, preguntar al poderoso que se sospecha que está delinquiendo.
Así lo ha entendido el juez, al que esta gentuza, repito, gentuza, ha entretenido, ha hecho perder su valioso tiempo, habida cuenta de los retrasos que hay en la Justicia, pero que no ha tardado demasiado en darle carpetazo a la vergonzosa denuncia de Begoñe Gómez de Chapote, a quien ahora habría que pedir cuenta por plantear una denuncia falsa. Al menos, debería pagar el tiempo que le ha hecho perder la juez y a la estructura judicial. Que lo pague, aunque sea con el dinero presuntamente obtenido por sus correrías junto a Plus Ultra, Air Europa, África Centre, la Cátedra Extraordinaria o las saunas de su señor padre.

