La Armada culmina el ejercicio FLOTEX-26 con operaciones multidominio y respuesta frente a drones FPV
Más de 2.200 militares y numerosas unidades navales, aéreas y terrestres participaron en el principal adiestramiento avanzado anual de la Armada, desarrollado en el Golfo de Cádiz, Mar de Alborán y Estrecho de Gibraltar
La Armada finalizó, el pasado viernes 22 de mayo, el ejercicio FLOTEX-26, la principal actividad anual de adiestramiento avanzado de la Fuerza Naval española. El operativo, desarrollado entre el 11 y el 22 de mayo, tuvo como objetivo evaluar la capacidad de la Armada para ejecutar operaciones multidominio frente a amenazas convencionales y asimétricas en escenarios de media y alta intensidad.
El ejercicio se desarrolló en el Golfo de Cádiz, el Mar de Alborán y el Estrecho de Gibraltar, donde las unidades participantes llevaron a cabo operaciones tanto en tierra como en la mar. El escenario planteó una crisis ficticia en un área de interés nacional, poniendo a prueba las capacidades de control del mar y de proyección del poder naval.
Uno de los principales hitos de FLOTEX-26 fue la respuesta operativa frente a drones FPV, una amenaza emergente ante la que la Fuerza Naval tuvo que reaccionar tanto desde plataformas marítimas como desde tierra. Además, las maniobras se realizaron en un entorno electromagnético degradado, con perturbaciones y denegación de señal GPS, sistemas de comunicación y sensores, reproduciendo condiciones de combate actuales.
El ejercicio también incluyó actividades relacionadas con la protección de infraestructuras críticas submarinas, reforzando el adiestramiento de las unidades en amenazas contemporáneas y escenarios complejos.
La dirección del ejercicio corrió a cargo del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad (CGMAD), con participación de diversos mandos y estados mayores de la Armada. Entre las unidades desplegadas destacaron el buque de asalto anfibio Castilla, que actuó como buque de mando, el Juan Carlos I, el Galicia, las fragatas Victoria, Reina Sofía y Almirante Juan de Borbón, el submarino Galerna y el buque de aprovisionamiento Patiño, entre otros medios navales.
También participaron unidades de Infantería de Marina, como el Batallón de Desembarco II del TEAR y el Grupo Naval de Playa, además de efectivos de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE).
En el ámbito aéreo intervinieron helicópteros SH60 y H135 y aviones AV8B de la Flotilla de Aeronaves de la Armada. El Ejército del Aire y del Espacio aportó aviones C-15 y T21, además del UAV MQ-9. Asimismo, el Ejército de Tierra contribuyó con unidades de guerra electrónica y personal de enlace, reforzando la interoperabilidad conjunta.
La primera fase del ejercicio contó además con la colaboración de medios aliados, entre ellos aeronaves portuguesas P-3 de patrulla marítima, helicópteros SH60R estadounidenses y el Centro de Guerra Electrónica de la OTAN (JEWCS).
En total, FLOTEX-26 reunió a cerca de 2.200 militares, la mayoría pertenecientes a la Armada. Según destacó la institución, el ejercicio ha demostrado la capacidad de la Fuerza Naval para desplegarse con rapidez y generar efectos operativos desde el inicio de una crisis, reforzando su papel como elemento de disuasión y contribución a la seguridad y defensa de España.
La Armada subrayó además el compromiso y la preparación de sus hombres y mujeres, cuya labor diaria permite mantener una fuerza naval moderna, equilibrada y preparada para actuar en cualquier escenario.

