VÍDEOBLOG #Miedodequé: ¿Dónde están los socialistas de Almería?, por Víctor J. Hernández Bru.
No sé si te has dado cuenta, querido oyente/lector, pero vamos camino de cumplir una semana desde que el juez Calama hiciese público ese auto judicial que implicaba la imputación de JL Rodríguez Zapatero, ya para siempre marcado como ‘Imputero’, auto del que todo el mundo ha comentado que es muy completo, que está muy bien armado, que tiene una estructura perfectamente organizada y que es un dechado de virtudes. Habrá que ver si el amigo ‘Imputero’ piensa lo mismo. Que lo dudo.
En todo caso, en tan escaso plazo de tiempo, ha habido suficiente para que el equipo de opinión sincronizada, tanto política como pseudoperiodística, salga en tromba en defensa del compañero retratado con el carrito del helado, para que luego algunos hayan recogido cuerda con la velocidad que lo hace una tripulación sorprendida por un role del viento en mitad de océano y para que otros permanezcan impertérritos al lado de quien ha quedado en paños muy menores, entre ellos el presidente Pedro Chapote-Pedro Anboto, que sigue glosando las falsas e inventadas virtudes del falso faro moral de la izquierda, mientras éste empieza a someterse a las pruebas del sastre de Alcalá Meco.
En todo caso, sorprende, o no, como siempre, la prudencia legendaria, la prudencia secular del socialismo almeriense cada vez que pasa algo de esto, lo cual ocurre cada día con más asiduidad. Mientras en otros lugares de la piel de toro socialista unos reconocen estar ya hasta la rosa de esta pandilla de chorizos presuntos y presuntos chorizos y otros se resisten a darnos ese gusto a quienes sencillamente queremos que desparezca el socialismo, en Almería, el gato vuelve a demostrar que su manjar favorito es la lengua de sociata, cocinada o en carpaccio.
Nadie, sencilla y simplemente nadie, ha tenido el valor, la virtud o al menos la independencia de decir, en el PSOE almeriense, qué es lo que le parece este lamentable espectáculo de corrupción que está pasando por encima de ese partido ya de por sí corrupto. Pero cuando digo nadie, me refiero a absolutamente nadie, a ni uno solo de los dirigentes, ni uno solo de los parlamentarios andaluces, ni uno solo de los diputados provinciales, ni de los pocos alcaldes que les quedan, ni siquiera de los concejales o de los militantes. A fuerza de ser pesado, lo repetiré: absoluta y rotundamente nadie cree que este tsunami, enésimo, merezca comentario público alguno. Es como si no hubiera pasado nada, como si el paquidermo que se pasea por la habitación sólo formara parte de la imaginación de quienes comparten con él cuatro paredes.
De hecho, el máximo dirigente de este partido o lo que sea, el subdelegado José María Martín, compareció el pasado miércoles en rueda de prensa en la sede de la propia Subdelegación y, preguntado por el particular por nuestro compañero Juanje Reche, que también vaya un atrevimiento, respondió que, “lógicamente”, estando donde estaba no iba a entrar a valorar tan cosa.
O sea, que el subdelegado, en la Subdelegación y ejerciendo como subdelegado del Gobierno considera que “lógicamente” no es adecuado valorar el caso del primer presidente en la historia de la democracia imputado por presunto choriceo, un choriceo que el juez relaciona, precisamente, con el Gobierno de España, del que este señor es subdelegado en Almería.
Todo muy lógico, muy normal, muy riguroso en la mente de José María ‘Trolín’, que el día que diga una verdad va a tener que recogerla del suelo, no sea que venga Zapatero y se la lleve a Venezuela.

