Su presidente, José Antonio Fernández, alerta en la entrevista Venta del Pobre de la combinación de bajos precios, sobrecostes hídricos y fallos en la gestión que amenazan la viabilidad del campo
En la ‘entrevista de Venta del Pobre‘, conversamos con José Antonio Fernández, presidente de FERAL, quien trazó un panorama alarmante sobre la situación hídrica que enfrenta actualmente la agricultura almeriense. La campaña arranca marcada por unos precios bajos en origen y unas temperaturas anormalmente altas que incrementan el consumo de agua en los cultivos, un binomio que agrava aún más la presión sobre los recursos disponibles.
Fernández subraya como elemento crítico la entrada en un largo proceso de sustitución de bastidores en la desaladora de Carboneras, intervención que reducirá su capacidad productiva durante más de un año. Aunque la incorporación de caudales desde Rambla Morales aportará cierto alivio, advierte que no resolverá el problema estructural que lastra a zonas como Adra, Níjar y el poniente, donde la elevada conductividad y la ausencia de recursos alternativos comprometen seriamente la producción.
El presidente de FERAL reprocha tanto la lentitud administrativa como algunos fallos internos entre los propios regantes, y señala además decisiones políticas que, a su juicio, han perjudicado los trasvases y generado incertidumbre, cuestionando la posición del PSOE en esta materia. Su conclusión es contundente: no se vislumbran soluciones a corto plazo y la recuperación plena podría demorarse entre ocho y diez años.

