VÍDEOBLOG #Miedodequé: La dramática situación del agua en Níjar… provocada por el gobierno de España y por el PSOE, por Víctor J. Hernández Bru.
La pregunta es, ¿qué demonios le ocurre a la izquierda, al PSOE, con la agricultura y con Almería? ¿Por qué tanto ataque? ¿Por qué siempre al lado de quienes nos atacan? ¿Qué mal le hacen el agro y Almería a nadie?
Estos últimos diez días han sido terribles para nuestro campo, por culpa de este gobierno social-comunista. Dos semanas después de que el ministro Planas anduviera por aquí presumiendo de infraestructuras hidrológicas, después de que su partido suprimiera el Plan Hidrológico y el Trasvase del Ebro hace 21 años, condenándonos al peligrosísimo axioma de ‘o lluvia, o desalación, o nada’, su gobierno ha decidido dar otra vuelta de tuerca al Trasvase Tajo Segura, que es fundamental para traer agua desde donde sobra y se tira al mar, a nuestros campos que la necesitan de manera perentoria.
Días antes, como ya conté en su momento, Ecologistas en Acción comenzó una campaña de ataque frontal a los sectores productivos, sobre todo a la agricultura almeriense bajo plástico, financiada nada más y nada menos que por el Ministerio de Transición Ecológica del Gobierno de España. Oyes, qué maravilla de gobierno y cómo nos defiende de los indeseables.
Para postre, se cumplen ya más de diez días desde el famoso apagón, ya se sabes, ése que han provocado Rajoy, Franco y Don Pelayo introduciendo una cantidad de energía procedente de fuentes renovables mayor de la que el sistema puede soportar sin colapsarse. Y ese apagón ha terminado de reventar una Desaladora de Carboneras que lleva años de pésimo mantenimiento por parte de Acuamed y del Gobierno de España y que ahora ha estado días, quizás aún esté, trabajando con sólo cinco de sus doce bastidores.
La consecuencia es que, durante más de una semana, repito, situación que puede que aún continúe, puesto que nadie nos informa de nada, la Desaladora sólo ha producido agua desalada para el consumo humano, dejando de abastecer las balsas con las que se riega todo el Campo de Níjar.
La consecuencia es absolutamente dramática. Un grupo de agricultores han elaborado un exhaustivo y minucioso dossier sobre el estado de dichas balsas, once, que son el alimento hídrico de esta importantísima zona productiva de nuestro Modelo Almería. Y sí, repito, la situación es dramática. La conclusión de este estudio es que cinco de esas once balsas están al 5% de su capacidad; dos de ellas al 0%; y las cuatro restantes están al 1%, 15%, 20% y 50% respectivamente.
Reitero que, a estas alturas, no sabemos si se ha arreglado alguno más de los bastidores inactivos, pero lo que sí es evidente es que, con ese porcentaje de agua en las balsas y si no llegan los remedios inmediatos, en pocos días habrá muchas fincas que no podrán ser regadas y se perderá la cosecha.
Una auténtica maravilla de situación, con una maravilla de Gobierno y con una Comunidad de Usuarios de la Comarca de Níjar, que posee ocho de las once balsas (las otras tres son de Acuamed), presidida por un socialista, Antonio López Úbeda, que no dejó de sobar el lomo del ministro en su visita y le rio la gracia de las infraestructuras hídricas, porque es mucho más importante pelotear a un ministro que defender a los agricultores.
Un López Úbeda que, como buen socialista, está más en lo de conservar el cargo que en solucionar esta gravísima situación. De hecho, ahora anda pidiendo el voto delegado para ser reelegido, invitando a paella, cuando lo que debería hacer es irse a su casa y dejar a alguien más capaz, más independiente y menos sectario. Es lo que tiene, cuando el socialismo entra por la puerta: ya se sabe, la sensatez, la tranquilidad y la capacidad de gestión saltan por la ventana.

