#RadioBlog #ConfinadosPeroNoArrinconados: Social comunismo del bueno, por Antonio Felipe Rubio
Si al Congreso Federal del PSOE le quitamos el gran escenario, la iluminación, la música, el speaker, las pulseras con led que se encendían al ritmo de La Internacional… Si le quitamos el efectismo y el artificio, este congreso no es otra cosa que un auto de fe; es decir, lo más ajustado al Medievo. El nuevo Auto de Fe socialista identifica al demonio en la derecha y la extrema derecha. En el Medievo, los más ardorosos cardenales y los más vengativos obispos se afanaban en depurar a los no creyentes con la tortura y la hoguera. Siempre se fundamentaban en la existencia de Dios y la amenaza del Maligno. Sin la existencia del demonio, el infierno y la condena eterna no hay por qué preocuparse de la estabilidad de la gloria social-comunista.
Si eres creyente, seguidor, aplaudidor y connivente en sus desmanes y los de su entorno, entonces, y sólo entonces serás agraciado, bendecido y protegido por el líder. El culto al líder ya no es patrimonio exclusivo de la saga Kim de Pyongyang. Esta película ya la hemos visto en la Plaza de Oriente. No había tanto despliegue tecnológico, pero la mercadotecnia del sectarismo se abre paso con mayor parafernalia y gregarismo de los prosélitos de la nueva etapa de asalto a la democracia y al Estado de derecho. Es el triunfo del ansiado estado de la impunidad ante la tropelía y el blindaje del poder omnímodo. Vamos, que hay padrinos y famiglias que jamás hubiesen soñado con tan extraordinario escenario.
Es lamentable que la “modernización” del PSOE recurra a pasajes medievales y, lo peor, que resucite a Franco; no ya de la memoria histórica, sino de sus éxitos sociales como el Instituto Nacional de las Vivienda. Si, ya sé que es injusto adjudicar al gran plagiador la autoría y autenticidad de una idea tan brillante como la “Gran Empresa Pública de la Vivienda”, pero es que esto viene de otro gran fracaso como el anuncio de la creación más de cien mil viviendas que se ubicarían, entre otros, en terrenos del Ministerio de Defensa.
El sanchismo ya ha recibido el rechazo del sector de la construcción y promoción de vivienda. Nadie duda, salvo los más cafeteros, de la inutilidad y el fracaso de la idea o la “inventada” sanchista. Posiblemente, una de las primeras iniciativas de Pedro Sánchez sea ordenar a su eminencia experta en depuraciones franquistas la retirada de las chapitas con el yugo y las flechas que, a pesar del tiempo transcurrido, aún resisten en las fachadas -muy fachas estas fachadas- como símbolo del mejor ejemplo de la promoción pública de viviendas.
En definitiva, y en pocas palabras: Auto de Fe medieval, culto al líder al estilo norcoreano, rescate de los éxitos del franquismo y procesión de los iconos de la indecencia. Y, además, cantando La Internacional.
Y, para mayor gloria de Almería en España y la humanidad, la conocidísima y valiosísima Anabel Mateos (¿?) junto al tectónico Indalecio Gutiérrez Salinas, será la valiosa aportación política e intelectual que engrose el acervo del nuevo socialismo. Vamos, socialismo del bueno.

