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VÍDEO BLOG #Miedodequé?: De la daga toledana de la ‘sultana’ al delfín Espadas: la guerra ha comenzado

VÍDEO BLOG #Miedodequé?: De la daga toledana de la ‘sultana’ al delfín

VÍDEO BLOG #Miedodequé?: De la daga toledana de la ‘sultana’ al delfín Espadas: la guerra ha comenzado, por Víctor J. Hernández Bru.

Mientras la señora Calva falta al respeto a los votantes que no son suyos y a los suyos que tengan un ápice de inteligencia, así como a la democracia, extrañándose públicamente de que la mayoría de madrileños prefiere que no los machaquen a impuestos, que les dejen trabajar en paz, que no les mientan con cuentos chinos de fascismos inventados y que no les tiren piedras y luego encima les llamen provocadores, en Andalucía el PSOE también se desangra.

En realidad, el PSOE comenzó a ver brotar la sangre de su mortal herida el mismo día en que se dejó engañar masivamente por Pedro I El Falso, que ya desde esa trola inicial apestaba a tahúr que echaba para atrás. Pero ahora ya no parece haber suturas que valgan, puesto que es en toda España donde empiezan a proliferar los contubernios, las reuniones clandestinas y los rumores de pasillo en los que se intenta no patinar demasiado, pero tampoco dejar de constatar que con este tipejo, el centenario partido se va por el agujero de la historia.

Seguramente, nuestra comunidad autónoma sea en la que menos sorpresa pueda causar la guerra sin cuartel que se ha desatado, puesto que aquí nació la historia de los guerristas contra los renovadores, aquí se dieron en el carné de identidad los partidarios de la vieja guardia y los modernos de Griñán, aquí hemos vivido las más descaradas puñaladas traperas de los de Martín Soler y los de Nono Amate y, en definitiva, aquí los 40 años de socialismo institucional sirvieron para intentar repartir para todos y que la cosa no acabara en el campo de batalla.

Pero la guerra es antigua y, desde los últimos dos años, indisimulada. Basta con haber hablado alguna vez con un socialista almeriense alguna vez, para comprobar que en ese partido, en Andalucía, no hay neutrales y son todos los que tienen alguna cuenta pendiente con alguien del otro bando.

Oír lo que dicen del susanismo los Fernando Martínez, Adriana Valverde y sobre todo ‘Sobalecio’ Gutiérrez Salinas, ese diputado con pinta de navajero de callejón oscuro en las 3.000 viviendas; o lo que opinan sobre Pedro Sánchez los Sánchez y Sánchez, José Luis y Rodrigo, no sólo da verdadero pánico sino que hace absolutamente incomprensible que todos ellos vistan las mismas siglas y lleven toda la vida viviendo del mismo cuento.

Susana Díaz, que empieza a tener más vidas que un gato, lleva dos años con el ‘Manual de Supervivencia’ de Pedro Sánchez en su mesita de noche, junto al cual colocó en su día una daga toledana con la que mirar al futuro y esperar el momento justo, después de que el doctor ‘Cum Fraude’ la tratara más o menos como trata al servicio doméstico.

En algún momento la ‘sultana’ parecía perder la esperanza de que el búnker mediático-político que ‘El Falso’ ha construido en torno a sí mismo dejara resquicio para asestarle su merecido, pero ese homenaje a la idiotez que fue la ‘operación Murcia’, reflejado luego en el batacazo cósmico de Madrid han terminado de animar a doña Susana a rechazar para siempre los atractivos cargos que el presidente del peor gobierno de la democracia le había ofrecido para que dejase paso a su delfín en Andalucía, que por cierto, nunca pudo tener un apellido más adecuado al instrumento que anda volando por las sedes del PSOE andaluz: el señor Espadas.

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